miércoles, 9 de septiembre de 2020

El martillo de Thor

Bonjour! Soy Selene y hoy os traigo la reseña de Magnus Chase y el martillo de Thor. Se trata de la segunda parte de la trilogía de Rick Riordan: Magnus Chase y los dioses de Asgard. La reseña del primer libro lo podéis encontrar en la entrada "Rick Riordan". Así que si no lo habéis leído el primero mejor que vayáis a ver de que trata si no queréis comeros algunos spoilers, pero si lo habéis leído y os ha encantado bienvenidos seáis. Vale, dejo de enrollarme y empiezo con la reseña.  




Título: Magnus Chase y el martillo de Thor

Autor: Rick Riordan

Editorial: Montena

Páginas: 462

Trilogía: Sí. Magnus Chase y los dioses de Asgard #2



Sinopsis:

El martillo de Thor a vuelto a desaparecer. El Dios del trueno tiene la mala costumbre de extraviar su arma (total, solo es la fuerza más poderosa de los nueve mundos), pero esta vez no se ha perdido exactamente, sino que ha caído en manos enemigas. Si Magnus Chase y sus compañeros no son capaces de recuperar el martillo, los mundos mortales quedarán totalmente expuestos al temible ataque de los gigantes. El Ragnarok empezará. Los nueve mundos arderán. 

Pero por desgracia, la única persona que puede ayudarlos a recuperar el arma es Loki, el peor enemigo de los dioses... y el precio que hay que pagar es muy alto. 

Opinión personal:

¡Bonjour! Hoy os traigo la segunda parte de Magnus Chase y los dioses de Asgard. Una historia llena de humor y momentos inolvidables de la que no podréis parar de reír y leer hasta que hayáis terminado el libro.

El libro empieza poco tiempo después del final del primer libro. Magnus recibe la misión de encontrar el martillo de Thor, pues Thor no está dispuesto a perderse ningún capítulo de sus series favoritas para ponerse a buscar. El problema viene cuando es Loki el único que tiene intenciones de ayudarles.  Y la llegada de Alex, otro hijo/a de Loki no pondrá las cosas nada fáciles. Por no mencionar al prometido de Sam, al que esta irá introduciendo en este mundo tan caótico.

“Uno no ve una cabra con gabardina todos los días”

Volverán los antiguos compañeros de aventuras de Magnus y ahora se les suma Alex, el hijo/a de Loki que he mencionado antes. Y pongo “hijo/a” porque Alex es de género fluido. Al principio Magnus dudará un poco en confiar en Alex por una conversación que Magnus tiene con Loki. Pero al final verá que Alex es una persona de confianza. Eso sí, con un sentido del humor un tanto negro, pero con un gran corazón y que adora a su hermana Sam.

Unos personajes que no mencioné en el libro anterior por no hacer mucho spoiler son las cabras que tiran del carro de Thor y que todas las noches este se las come y al día siguiente reviven. Pues me complace deciros que en este libro vuelven a salir. Y con ellas ese comportamiento de Otis que tanto me hizo reír en el primer libro. Así que prepararos, porque Otis sale en el principio del libro y no decepciona para nada.

“Por ese motivo debéis ir a la universidad, chicos: para que cuando os hagáis mayores no tengáis que aceptar un trabajo de cabra mágica.”

Si en el anterior libro conocimos el pasado de Sam y Blitz, ha llegado el turno de Hearthstone. Solo os digo que ya podéis ir preparando una caja con pañuelos porque se vienen historias tristes. Pero eso no impedirá pasar momentos graciosos. Con todo esto entenderéis mejor el comportamiento de Hearthstone. Y madre mía, es que no puedo quererlo más. Con todo lo que ha pasado me parece el personaje más valiente de toda la saga. Porque a pesar de todo lo que ha pasado sigue con un sentido del humor que envidio.

“-Y se acabó eso de topar con balas perdidas, ¿me oyes?

La comisura de los labios de Hearth se torció. “No te oigo. Estoy sordo”.”

Y como no, los compañeros de la planta diecinueve volverán y esta vez con mayor protagonismo. En la primera reseña de esta trilogía no hable de ellos porque últimamente estoy haciendo muchos spoilers e intenté contenerme, pero ahora ya los conocéis y os voy a dar un pequeño aviso: no los olvidéis. En el primer libro los dejé un poco de lado porque no parecieron muy importantes para la trama, pero ahora en el segundo empiezan a tener más importancia y ya os advierto que en el tercero serán muy importantes. Y es que Medionacido Gunderson, un antiguo vikingo, Mallory Keen, una escocesa de armas tomar, y Thomas Jefferson Jr., un antiguo esclavo y veterano de la Guerra Civil estadounidense harán que Magnus se sienta como en casa.

“Me di cuenta de que durante el último día y medio se habían hecho amigos… insultándose y matándose, que era como establecíamos vínculos los compañeros de la planta diecinueve."

Porque estos tres personajes no solo harán que Magnus se sienta como en casa, sino también a Alex. Porque aunque Alex al principio se niegue a sociabilizar con ellos, al final no podrá evitarlo. Y no me extraña porque aunque tienen una forma extraña de demostrar cariño, sí que se mostrarán leales a Magnus sin importar las dificultades.

Magnus Chase vuelve a enamorarnos con su personalidad y valentía. Magnus ha madurado un poco desde el último libro. Y como no hacerlo con el peso que cae sobre sus hombros. Por suerte contará con sus tres fieles amigos para ayudarle, porque seamos sinceros, nada puede parar a estos cuatro amigos pues las virtudes de cada uno se complementan y logran superar todos los obstáculos que los envuelven.

Y como no, a lo largo de todo el libro surgirán dioses nuevos. Cada uno con su extraño comportamiento y extrañas manías. Como Heimdal y su obsesión con los selfies o Sif y sus trofeos. Porque ese es uno de los encantos de estos libros, las personalidades tan pintorescas de los dioses que no te esperabas, pero que terminas amando.

“Una vez marqué son querer el número del apocalipsis. Qué corte. Tuve que enviar mensajes a todos mis contactos para avisarles de que era una falsa alarma. De todas formas, muchos dioses vinieron corriendo. Hice un GIF de ellos cuando aparecieron a la carga por el Bifrost y se dieron cuenta de que ni había batalla.”

Además aparecerá el prometido de Sam que no es otro que Amir, el hijo del propietario del Kebbak al que Magnus es adicto. El cual al principio se muestra reacio al nuevo mundo que Sam le muestra, pero que al final acepta por amor a su prometida. He de decir que amé la pareja que hacen estos dos, es que son tan monos. Ambos están prometidos porque se quieren e incluso Amir le consigue a Sam las prácticas de pilotaje de avión que ella tanto deseaba.

“-Sam, llevar restaurantes es complicado. Contentar a mi padre y mis abuelos y los tuyos es complicado. Esperar otros dos años para casarme cuando lo único que quiero es estar contigo… es complicado. Pero ¿esto? ¿Valquirias? ¿Dioses? ¿Einher…? ¡Ni siquiera sé cómo se pronuncia!

-Yo también quiero estar contigo. E intento demostrártelo.”

Esta segunda entrega me ha gustado muchísimo más, hay cada momento que no he podido evitar llorar de la risa. Y Alex le da un gran punto a la historia, porque este hijo/a de Loki tiene mucha guerra que dar y al parecer es de los pocos que pueden plantarle cara a su padre. Es el personaje cañero con toque de malote que hacía falta a la historia y que hace que Magnus se quede sin palabras más de una vez.

Para finalizar, Riordan crea personajes tan reales que cuesta no identificarse con alguno de ellos. De manera que el libro anterior, esta parte está cargada de aventuras, humor y acción. Un libro emocionante que te atrapa y no tendrás ganas de soltar. 

“Me preguntaba qué otros peligros habría pasado por alto Heimdal mientras se colaba en las fotos del presidente. Entre ese tío y Thor sin su martillo, no me extrañaba que la seguridad de Asgard dependiera de personas son preparación y mal adiestradas como…nosotros.”

Espero que os haya gustado y os animéis a empezar a leer o a continuar leyendo. ¡Au revoir!


4'5/5

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