Título: La batalla del Laberinto
Autor: Rick Riordan
Páginas: 313
Editorial: Salamandra
Saga: Sí. Percy Jackson y los dioses del Olimpo #4
¡Bonjour! Soy Selene y hoy os traigo la reseña de La batalla del laberinto. Si os han gustado los anteriores libros y quieres
continuar bienvenido, tengo el honor de decirte que empiezas a engancharte con
esta maravillo saga (y las que siguen). Pero si esta es la primera reseña que
lees para, hay otras dos reseñas antes y puede que no te enteres de que ocurre
o que te hagas un spoiler MUY grande. También os aviso o recuerdo que hay una entrada
llamada Rick Riordan donde encontrarás todos los libros sobre mitología de este
autor. Dicho todo esto: empezamos con la reseña.
Sinopsis:
A punto de comenzar primero de secundaria, Percy
Jackson no espera emociones fuertes, sino más bien un aburrimiento soporífero.
Pero cuando en la nieva escuela se presenta una vieja amiga, seguida de un par
de animadoras diabólicas, los acontecimientos se precipitan y todo empieza a ir
de mal en peor. La guerra entre los dioses olímpicos y Cronos, el malvado señor
de los titanes, se vuelve inminente, e incluso el Campamento Mestizo, donde se
refugian los jóvenes semidioses, corre el peligro de sucumbir ante el avance
del ejército de Cronos. Para detener la invasión a través del laberinto, un
mundo subterráneo plagado de trampas peligrosas, monstruos furiosos y criaturas
perversas, concebido para acabar con quienes se atreva a profanarlo.
Opinión personal:
Creo que todos estamos de
acuerdo que el pobre Percy no tiene ni un minuto de paz. Por suerte está
rodeado de gente que le ayuda a superar las dificultades. En anteriores libros
fue Tyson y Grover quienes lo salvaron de los monstruos que encontraba en su
colegio. Y esta vez una nueva humana lo ayudará: Rachel Elizabeth Dare. La cual
tuvo una aparición fugaz en La maldición
del Titán y que será importante para futuros eventos, así que no os
olvidéis de ella.
Cuando Percy llega al laberinto encuentra una
situación un tanto (o muy) caótica. Dioses menores se están revelando, el señor
D no está, Chris Rodríguez ha perdido el juicio después de escapar del
Laberinto y hay un nuevo personaje un tanto misterioso. Me refiero a Quintus,
el nuevo instructor de espada que no viene solo, le acompaña un perro del
infierno adiestrado (sí, habéis leído bien) llamada Señorita O’Leary.
Y claro, ¿qué puede ir peor? Pues la aparición de
una nueva profecía. Así que Percy, Tyson y Grover se adentran en el Laberinto
guiados por Annabeth para encontrar a Dédalo y pedirle ayuda. Pero claro, no
solo hay que sumar al traicionero y peligroso laberinto la aparición de Luke
con los secuaces de Cronos.
“Quirón había insistido en que habláramos por la mañana, lo cual era como decirnos: « Vuestra vida corre un peligro mortal, chicos. ¡Qué durmáis bien! ».”
En este libro encontramos un Percy más maduro, pero con su usual nivel de sarcasmo e ironía. Empieza a tener nuevos sentimientos de los que parece consciente, pero no de los sentimientos de los que le rodean. Annabeth sigue siendo fuerte, valiente y madura. Pero no por eso no es insegura, y en este libro se muestra mucho más insegura que en los demás libros, sobre todo por la desesperación de no poder encontrar a Dédalo y de sentir que de verdad está perdiendo a Luke y no puede hacer nada para evitarlo. Grover no aparece mucho, pero vemos como los esfuerzo y el empeño que tanto ha puesto dará sus frutos. Y Tyson bueno, Tyson sigue siendo un cíclope adorable y un poco menos ingenuo, debo decir que hay una parte del libro que me ha hecho adorarlo más y que creo que ha marcado un antes y un después en su vida.
Los dioses siguen siendo algo especiales. Y es que
no he llegado a odiarlos mucho, si bien hay momentos en los que no me caen
precisamente bien, sus personalidades me han gustado. Pero en este libro
aparece Hera y debo deciros que es de lo peor que me he encontrado. Pues si
bien su personalidad está bien conseguida, ese afán de “familia perfecta” la he
odiado con todo mí ser.
“- (…) Zeus y yo hemos asistido a unas excelentes sesiones de orientación conyugal. Hemos aireado nuestros sentimientos y llegado a un acuerdo. Sobre todo, después de ese último incidente menor.
-¿Habláis de cuanto tuvo a Thalia?”
Por otro lado ha habido personajes que me han
sorprendido, como las muestras de cariño de Clarisse hacia Chris (no es spoiler,
sale al principio del libro) y la vemos llevándose bien con Annabeth,
cuando en los anteriores libros parecían detestarse. Y el cambio de
personalidad del Señor D. El cambio del Señor D ya empezó a darse en el libro
anterior, pero ahora aparece más significativo. Y la verdad es que ha placado
bastante el odio que sentía por él. Por no hablar de la reaparición de Nico, sí
el hijo de Hades volverá, y no con muy buena compañía. Pero por suerte al final
la verdadera naturaleza de Nico le hace ver cuál es el camino correcto y
ayudará a Percy. (Os confieso que empiezo a cogerle mucho cariño a Nico).
“Me lanzó una mirada asesina y murmuró: « Gamberro », lo cual debía de significar que estaba de buen humor. Su manera de saludarme más habitual consiste en intentar matarme.”
La verdad es que este libro me ha enganchado y no
podía dejar de leer. Estaba con mis cinco sentidos alerta por cualquier cosa
que pudiera pasar. Porque estando en el laberinto todo es posible y tenía una
tensión que no desapareció hasta que terminé de leer.
Creo que una de las mejores cosas de los libros
empieza a ser Sally Jackson. Sus comentarios son totalmente de una madre, me
encanta lo realista que es y cómo avergüenza a Percy. Sin duda unos de los
mejores personajes secundarios.
“-No hay forma de que limpie su habitación y en cambio… ¡está dispuesto a limpiar las toneladas de estiércol de los establos de un monstruo!”
Riordan lo ha vuelto a hacer. Este libro es
emocionante, divertido y llena de mitología con personajes mitológicos de los
que no conocía existencia. Me ha encantado la evolución psicológica de los
personajes y el ritmo tan ameno con el que se lee. Y como no, no podría faltar
ese final que te hace gritar y correr a por el siguiente libro.
Así pues sin nada más que decir, espero que os haya
gustado y sigáis con ánimos para leer el siguiente y último libro. Sí, estoy
llorando. Como siempre antes de hacer algún spoiler: me despido. ¡Au revoir!

